El Ejecutivo ha destinado alrededor de S/1,800 millones para acciones de prevención y respuesta ante el Fenómeno El Niño. El Gobierno advierte que más de 1,000 puntos críticos deberán ser atendidos por gobiernos regionales, municipalidades y el sector privado.
El Fenómeno El Niño ya comienza a generar sus primeros efectos en distintas regiones del país y mantiene en alerta a las autoridades ante el riesgo de lluvias intensas, huaicos, desbordes e inundaciones.
El ministro de Desarrollo Agrario y Riego, Marco Vinelli, informó este jueves que se han identificado aproximadamente 1,700 puntos críticos a nivel nacional que presentan riesgo ante las precipitaciones asociadas al fenómeno climático.
Sin embargo, el Gobierno ha priorizado la intervención directa en 536 de estos puntos, debido al tiempo disponible antes de que se intensifiquen las lluvias. El resto deberá ser atendido por los gobiernos regionales y municipales, con apoyo del sector privado.
Lluvias y deslizamientos ya se registran en varias regiones
De acuerdo con el titular del Midagri, los primeros efectos del fenómeno ya se están observando.
Las lluvias registradas en Ecuador han avanzado hacia Tumbes y Piura, mientras que en el sur del país también se han reportado precipitaciones y deslizamientos en zonas de Tacna, Moquegua y Arequipa.
El escenario preocupa especialmente por la posibilidad de que las precipitaciones aumenten durante las próximas semanas. La magnitud final del fenómeno dependerá de la evolución de las condiciones climáticas.
El ENFEN mantiene la Alerta de El Niño Costero y ha señalado que el evento podría continuar hasta abril de 2027.
Piura concentra una de las principales preocupaciones
Una de las zonas que concentra mayor atención es Piura, donde se vienen realizando trabajos de limpieza y descolmatación de los cauces.
Según el Midagri, las intervenciones buscan elevar la capacidad del río Piura hasta aproximadamente 3,900 a 4,000 metros cúbicos por segundo. Sin embargo, el ministro advirtió que una crecida superior a esa capacidad podría generar desbordes si el fenómeno alcanza una intensidad extrema.
El Ejecutivo también evalúa alternativas para facilitar la evacuación del agua desde la parte baja de Piura hacia la laguna Ramón o hacia el mar.
Gobierno destinó cerca de S/1,800 millones
Para enfrentar el riesgo climático, el Ejecutivo ha distribuido alrededor de S/1,800 millones destinados a acciones de prevención y respuesta en sectores como agricultura, transporte, vivienda, educación, defensa y gobiernos locales.
Los recursos permitirán financiar, entre otras acciones, la limpieza de ríos y cauces, adquisición de alimentos, movilización de maquinaria, puentes Bailey, helicópteros y otros equipos para responder ante eventuales emergencias.
El Gobierno también cuenta con 19 helicópteros, 14 aviones de las Fuerzas Armadas, 77 puentes Bailey y más de 300 equipos especializados, además de personal capacitado para intervenir ante situaciones de emergencia.
El impacto económico ya comienza a sentirse
El fenómeno climático también representa un riesgo para la actividad económica del país.
El Banco Central de Reserva redujo recientemente su proyección de crecimiento de la economía peruana para 2026 de 3.4% a 3.2%, atribuyendo parte de la revisión al mayor impacto esperado de El Niño. Para 2027, la proyección también fue reducida de 3.2% a 3%.
El impacto podría concentrarse especialmente en actividades como agricultura, pesca, comercio, infraestructura y transporte, dependiendo de la intensidad y duración de las lluvias.
Un desafío que involucra a gobiernos locales y empresas
El Gobierno ha reconocido que no podrá intervenir directamente en los 1,700 puntos identificados. Por ello, los gobiernos regionales y municipalidades tendrán un papel importante en las zonas que no están contempladas dentro de la intervención directa del Ejecutivo.
Además, se viene impulsando la participación del sector privado mediante mecanismos como servicios por impuestos, con recursos estimados en alrededor de S/1,146 millones para trabajos de prevención y mitigación.
La atención estará puesta ahora en la evolución de las lluvias durante las próximas semanas y en la capacidad de las autoridades para completar las obras preventivas antes de que aumente el riesgo de inundaciones y deslizamientos.



