El martes 8 de abril, la Casa Blanca anunció que, a partir de la medianoche del miércoles 9, los aranceles a las importaciones provenientes de China aumentarán al 104%, cumpliendo una advertencia del presidente Donald Trump. Días antes, el mandatario había anticipado un incremento del 54% en los derechos aduaneros y advirtió que podrían subir un 50% adicional si China tomaba represalias. En respuesta, el gobierno chino anunció un gravamen del 34% a productos estadounidenses, a aplicarse desde el jueves.
Esta escalada ha generado preocupación en los mercados financieros globales, ante el riesgo de una desaceleración económica a nivel mundial. A pesar de las advertencias de los expertos, Trump defendió la decisión, afirmando que busca corregir las «prácticas comerciales desleales» de China. “Quieren un acuerdo desesperadamente, pero no saben cómo empezar a negociar”, declaró el mandatario republicano, reafirmando su postura firme frente al gobierno de Pekín.
Fuente. La República




