El problema no es si llovió o no…

Por Milton Zavaleta

El panorama es sombrío. La ciudad nuevamente ha recibido un golpe de esos a los que ya se estará acostumbrando sin querer, sin pedirlo y pudiéndose evitar o minimizar.

Es evidente que nuestra ciudad siempre ha estado propensa a los cambios impetuosos de la naturaleza. De tiempo en tiempo, siempre hemos sufrido lluvias e inundaciones; es así desde siempre, es normal. El problema no es si llovió o no, el problema es que no se han hecho obras realistas y responsables.

Si sabemos que las aguas bajan por las quebradas en tiempos de lluvia o más aún en el fenómeno de «El Niño» con destino al mar, ¿por qué no se ha hecho un canal que encauce esas aguas? Según explicaron uno y otro profesional en el ramo, un simple canal de no más de un metro de ancho y hasta menos aliviaría todo el caos que vemos y que tendremos los próximos días con la polvareda y las afecciones a la salud que de ahí se desprenden. Un simple canal como esos de regadío, ¿por qué no lo hacen? ¿Qué les detuvo?

Sedalib desatorando sus tuberías ese día de la lluvia por varios sitios, la población cerrando sus puertas a media altura con ladrillos y cemento, tratando de salvarse de la inundación en una posible activación y descontrol del torrente de las aguas de las quebradas que ya conocen. Máxima alerta en la ciudad hasta este día en que escribimos; la gente sigue cerrando sus puertas con ladrillos, con costales de arena, y hasta vemos unos plásticos característicos que ya se están vendiendo por ahí para bloquear el paso de las aguas a las viviendas o calles.

La alerta CONTINÚA .

Video publicado por el Centro de Idiomas de la Universidad Nacional de Trujillo (UNT)

Fotografía de uno de los sectores en Trujillo.

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