“Guerra por el oro de Pataz entre Los Pulpos y La Jauría estaría vinculada a crímenes en Trujillo”

La disputa por el control de la seguridad relacionada con la extracción de oro en Pataz figura entre las principales hipótesis que se investigan en torno a diversos hechos criminales registrados en Trujillo. Entre ellos se encuentran el secuestro del minero Jenss Lara, el asesinato de sus cuatro acompañantes y el homicidio de Homero Baldemar Armas Villalobos.

De acuerdo con un reportaje del programa Contra Corriente, las investigaciones y testimonios recopilados sobre estos casos apuntan hacia Pataz, provincia de La Libertad donde se desarrollan actividades de minería formal, informal e ilegal. En este contexto, las organizaciones criminales Los Pulpos y La Jauría presuntamente estarían enfrentadas por el control de la protección de los mineros y del oro extraído en esta zona.

El caso de Jenss Lara tomó notoriedad luego de su secuestro, ocurrido durante la madrugada del domingo 30 de agosto. Según información de la Policía, el empresario minero habría pagado dos millones y medio de dólares para obtener su liberación.

Durante el mismo hecho, sus cuatro acompañantes fueron asesinados en un operativo ejecutado por sujetos que se hicieron pasar por agentes policiales.

Lara, de 31 años y natural de Chillia, provincia de Pataz, permaneció secuestrado mientras se realizaban las investigaciones en torno al caso.

Para la Policía Nacional, Los Pulpos estarían involucrados en el secuestro. Una de las líneas de investigación sostiene que el ataque podría formar parte de un enfrentamiento con La Jauría, organización que presuntamente se encargaba de brindar seguridad a Lara y al oro procedente de Pataz.

EL CAMBIO DE SEGURIDAD

Julio Corcuera, especialista en crimen organizado, señaló a Contra Corriente que una de las principales hipótesis investigadas está relacionada con la rivalidad existente entre ambas organizaciones criminales.

“La hipótesis es esa, que al cambiar un empresario de seguridad han hecho un ajuste alrededor de estos por el secuestro”, declaró Corcuera.

Al ser consultado sobre la posibilidad de que el empresario hubiera dejado la protección de Los Pulpos para pasar a La Jauría, el experto indicó que, aparentemente, esa era la información que se manejaba hasta ese momento. Sin embargo, precisó que todavía existen aspectos del caso que deben ser esclarecidos.

Según el reportaje, la confrontación entre ambos grupos tendría antecedentes de varios años. La Jauría existe desde 2010 y, entre 2014 y 2016, una operación policial permitió desarticular tres organizaciones criminales. Durante ese periodo, La Jauría y Los Pulpos llegaron a formar parte de una estructura conocida como La Gran Alianza.

El secuestro y el asesinato de cuatro personas en Trujillo también dejaron en evidencia el modus operandi atribuido a Los Pulpos, cuyos integrantes habrían utilizado uniformes y logística similares a los empleados por la Policía Nacional del Perú.

El crecimiento de la minería y el incremento del valor del oro durante la década de 2010 habrían provocado cambios en la dinámica criminal de la zona. Corcuera explicó que distintas organizaciones comenzaron a ingresar a los sectores mineros como denominados “chalecos”, encargándose de brindar protección a los trabajadores.

OTRA VERSIÓN SOBRE EL SECUESTRO

Por su parte, el especialista en minería Iván Arenas planteó una explicación distinta sobre el secuestro de Jenss Lara.

Según declaró a Contra Corriente, el hecho podría guardar relación con una deuda que el empresario mantenía con Los Pulpos, organización liderada por Johnson Smith Cruz Torres, conocido como alias “Johnson”, quien fue capturado recientemente en Bolivia.

“Me parece que básicamente ha sido por un tema entre ellos, un saldo, una promesa. En fin, pero me parece que ha sido básicamente entre ellos dos”, sostuvo Arenas.

Jenss Lara aparece con una inscripción suspendida en el Registro Integral de Formalización Minera (REINFO), mecanismo mediante el cual se permite desarrollar actividades de pequeña minería y minería artesanal mientras se encuentran en proceso de formalización.

De acuerdo con la información presentada en el reportaje, su registro permaneció activo hasta mayo y posteriormente pasó a condición de suspendido.

Una fuente consultada por el programa aclaró que esta situación no significa necesariamente que la actividad realizada sea ilegal.

“Según la ley no puede ser ilegal, pero sí tiene un registro suspendido. Probablemente está en un proceso de subsanación”, señaló.

Asimismo, el reportaje indicó que la minería ilegal moviliza más de 12 mil millones de dólares anuales en el Perú, monto que, según los especialistas entrevistados, sería superior al generado por el narcotráfico. La cifra hace referencia a la producción de oro ilegal e informal.

EL ASESINATO DE HOMERO ARMAS

Durante la madrugada del pasado lunes, Homero Baldemar Armas Villalobos fue asesinado a balazos frente al restaurante Fonseca, ubicado en la urbanización California, distrito de Víctor Larco Herrera, en Trujillo.

Según un documento presentado por Contra Corriente, Armas Villalobos desarrollaba actividades vinculadas a la minería en Pataz. Además, era hermano de Segundo Armas Villalobos, alcalde distrital de esa localidad.

El ataque ocurrió en plena vía pública y se registró horas después de la renuncia del entonces comandante general de la Policía Nacional, teniente general Óscar Arriola.

Su salida se produjo en medio de cuestionamientos relacionados con la presentación de detenidos señalados como presuntos autores materiales del secuestro de Jenss Lara y del asesinato de sus cuatro acompañantes.

El informe también relacionó estos hechos con Parcoin, distrito cercano a Pataz donde, según los entrevistados, también se desarrollarían actividades de minería ilegal.

LOS TESTIGOS DEL CASO

Otra de las conexiones presentadas en el reportaje está relacionada con Gian Marco y Eliezer Medina, dos testigos que declararon ante la Fiscalía haber recogido a un falso agente policial durante la madrugada en la que ocurrió el ataque contra Jenss Lara y sus acompañantes.

Según sus declaraciones, el sujeto sería de nacionalidad venezolana y estaría entre las personas que dispararon contra las cuatro víctimas.

Ambos testigos aseguraron que trabajaban para Carlos Mariños, exalcalde de Pataz y candidato de Somos Perú al Gobierno Regional de La Libertad.

“En caso, este, estos testigos habrían trabajado con el señor, eh, Mariños. Entonces, ahí la conexión hacia Pataz es mucho más evidente”, manifestó una de las fuentes consultadas por el programa.

Carlos Mariños negó conocer a los hermanos Medina. Al ser consultado específicamente por Eliezer Abdías Medina y Gian Marco Javier Medina Mija, respondió: “No les conozco”.

Asimismo, cuando se le preguntó por qué los testigos habían manifestado que trabajaban para él, el exalcalde señaló: “Esa respuesta tendrán que darlo ellos, por qué han dicho que trabajan para mí”.


Fuente: Infobae Perú / Jordan Arce
Foto: Mininter

Comparte:

Facebook
WhatsApp
Twitter
LinkedIn

Deja una respuesta